Acabaremos bebiendo leche de cucaracha?
“NUEVOS ALIMENTOS”/Leche de cucaracha
Insectos para todos
La industria alimentaria no cesa en su empeño de buscar y encontrar productos cada vez más barrocos. Ahora va a por la leche de cucaracha. Pablo Bolaño nos lo explica.
El mundo está completamente loco. La Tierra da recursos sanos y bellos, pero la industria alimentaria se empeña en hacerlo todo muy retorcido. La innovación en la industria alimentaria es un proceso continuo que exige la búsqueda de nuevas fuentes de nutrientes, aditivos funcionales y alternativas sostenibles para una población mundial creciente. Se buscan productos muy baratos para las masas. Productos que puedan dar grandes dividendos a las transnacionales.
¿CIENCIA FICCIÓN?
Ahora resulta que pronto beberemos todos
leche de cucaracha. Sí. Han leído bien. Dentro de esta carrera por la
optimización de recursos y la búsqueda de alimentos superproteicos a
bajos precios, esto parece ciencia ficción, pero no lo es. Pronto
podríamos estar bebiendo todos leche de cucaracha. Aunque pueda sonar
sorprendente para el público general, una parte de la comunidad
científica (a sueldo) y ciertos sectores de la industria alimentaria se
han interesado en su potencial nutricional desde hace varios años,
especialmente cuando se descubrió que la cucaracha del Pacífico (Diploptera punctata) produce cristales lácteos con un perfil proteico de alta calidad.
CRÍAS VIVAS Y NO HUEVOS
La cucaracha Diploptera punctata es
única en su género, pues es una de las pocas especies vivíparas; es
decir, da a luz crías vivas en lugar de poner huevos. Durante el
desarrollo embrionario de las crías, la hembra produce una sustancia
nutritiva similar a la leche en forma de cristales. Este hallazgo llamó
la atención de un grupo de científicos que, en 2016, publicó un estudio
en la revista Journal de la Unión Internacional de Cristalografía, en el
que se develaba la estructura de estos cristales proteicos. El equipo
de investigación, conformado por expertos del Instituto de Biología de Células Madre y Medicina Regenerativa (inStem) de India, describió cómo estos cristales presentaban una densidad calórica y una composición aminoacídica excepcionalmente alta.
“¿SUPERALIMENTO?”
De acuerdo con el estudio, cada cristal
contiene una cantidad de proteínas con alto valor biológico, así como
ácidos grasos esenciales y azúcares. Estos cristales, al disolverse en
el intestino de las crías de cucaracha, liberan los nutrientes de manera
paulatina, lo que garantiza una nutrición equilibrada y sostenida
durante todo el proceso de crecimiento. Se ha estimado que la densidad
energética de estos cristales podría superar a la de la leche de búfala y
la leche de vaca, lo cual sugiere un potencial notable como
superalimento. Y yo digo… “¿Cómollllll?”. Me imagino que el gran
Chiquito de la Calzada podría barruntar enormes chanzas con el asunto.
¿SOSTENIBLE?
Pero, cuando llegue el caso, ¿cómo se
producirá esa leche? Nos dicen que es más sostenible. Yo creo que es más
“SOS-temible”. ¿Más sostenible que la leche procedente de ganado
ecológico en extensivo? No me hagan reír. Harán falta macrogranjas con
protocolos complicados que pueden dar lugar a errores y estaremos
expuestos a nuevas pandemias y problemas sanitarios de diversa índole.
Lo que necesitamos de verdad es que nuestros pueblos vuelvan a tener
vida con pastores que saquen a pastar sus rebaños y que desbrocen los
bosques para que no sean armas de destrucción masiva en manos de
pirómanos desquiciados. Lo que queremos es que nuestra recetas
tradicionales no se pierdan. Lo que anhelamos es que nuestra soberanía
alimentaria y nuestra cultura no sea menostenidas y que las grandes
empresas nos impongan lo que más les interesa. Están advertidos.
Pablo Bolaño
Articulo extraido de la revista El ecomensajero digital de la Asociación Vida Sana. Newsletter del 10 de diciembre de 2025








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